Exigen controlar la observación de cetáceos, tras denunciar unos 70 barcos ilegales

Las empresas integradas en la Asociación de Cetáceos Sur de Tenerife han exigido hoy a los gobiernos central y canario que refuercen el control y la inspección sobre esta actividad, que generó 26,6 millones de euros en 2017 y a la que se dedican de forma ilegal unos 70 embarcaciones.

Las demandas de esta entidad, que fue fundada hace más de un año y cuenta con 17 miembros, fueron expuestas hoy en rueda de prensa por el presidente de la asociación, Higinio Guerra, quien compareció junto al consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, Alberto Bernabé, y el delegado de Turismo de Tenerife, Vicente Dorta.

EUROPA PRESS
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La Asociación de Cetáceos Sur de Tenerife ha solicitado que se realicen controles e inspecciones por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Capitanía Marítima, Guardia Civil y Gobierno de Canarias, y en este último caso pide al Ejecutivo que modifique el decreto que regula la actividad.

Al Ministerio le solicita la asociación más celeridad en la elaboración del borrador de orden para regular las actividades náutico-recreativas en las zonas especiales de conservación situadas en el archipiélago canario, y que son competencia de la Administración General del Estado.

En la actualidad 41 embarcaciones desarrollan legalmente la actividad de avistamiento de cetáceos en Tenerife con base en alguno de los cuatro puertos de los que parten las excursiones, que son los de Marina del Sur, en Las Galletas (San Miguel), Los Cristianos (Arona), Puerto Colón (Adeje), Los Gigantes (Santiago del Teide) y Playa San Juan (Guía de Isora).

El número de embarcaciones de empresas que realizan la actividad de manera irregular supera a las legales, a lo que hay que añadir los usuarios que por su cuenta se acercan a la zona donde habitan las cetáceos, y el resultado de esta ausencia de control es un impacto negativo sobre las especies residentes en la zona de especial conservación de la franja marina Teno-Rasca, criticó la asociación.

Las sanciones por realizar esta práctica de manera irregular pueden variar desde los 6.000 hasta los 60.000 euros pero, indicó Higinio Guerra, aunque la Guardia Civil levanta actas, éstas “desgraciadamente” no llegan a término en su camino administrativo y “se pierden” en los vericuetos.

También reclamó que se haga un estudio de la capacidad de carga para evaluar si se concede o no la bandera azul -que acredita a las embarcaciones que realizan la actividad legalmente- y así no aumentar la masificación en el mar.

El avistamiento de cetáceos atrajo a más de 600.000 turistas en Tenerife durante el año pasado, según los datos de la asociación.

El consejero de Turismo del Cabildo tinerfeño, Alberto Bernabé, recordó que esta es una de las actividades “icónicas” de la isla, genera un volumen de negocio importante y también empleo, pero debe realizarse con calidad, excelencia y, sobre todo, respeto a las condiciones de vida de los animales.

“Hacer esta actividad mal no es inocuo: puede tener consecuencias irreparables”, advirtió el consejero del Cabildo, una administración que no tiene competencias en materia de control e inspección.

De hecho el Cabildo ha promovido una Carta de Calidad de avistamiento de cetáceos basado en el compromiso voluntario de las empresas y que contiene quince puntos que se evalúan anualmente mediante el sistema del “cliente misterioso”, que acude a las embarcaciones de forma anónima para determinar la calidad del servicio.

Además, la Asociación de Cetáceos Sur de Tenerife está desarrollando con la Fundación Telesforo Bravo el introducir en las rutas de sus embarcaciones la divulgación de las características vulcanológicas en el litoral de la isla.

 

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